
En las escuelas se nos enseña que los dos tipos de pulsion que mueven al hombre como ser humano, son la pulsion de vida y la pulsion de muerte, sin embargo las aportaciones de Lacan en su seminario AÙN de 1967 dan un constructo mucho mas profundo acerca de las pulsiones que tenemos en el incociente.
La escuela tradicional occidental todavia muestra a sus alumnos en clases de Psicoterapia que existen dos tipos de pulsiones esto ha hecho que se tenga una concepcion erronea acerca de como tratar con la persona que llega a una consulta. En Psicoterapia se debe de profundizar cuales son las fuerzas que mueven a la persona a realizar sus actividades cotidianas sin que se de cuenta que se mutila sustancialmente. Ahora bien hay que ver que es la "pulsion de vida"; esta pulsion es la que da la autoconservacion de la vida misma, la reproduccion sexual y toda aquella actividad que nos da cierta seguridad para mantenernos vivos.
La pulsión de vida consiste en la conservación de las unidades vitales existentes y en la constitución de unidades más amplias. Existiría una tendencia a producir y mantener la cohesión de las partes de la sustancia viva y el organismo individual aspira a mantener su unidad y su existencia. Pulsión de muerte tiende a la reducción completa de las tensiones, o sea, a disolver al ser vivo al estado de materia inorgánica, tendencia a la destrucción de las unidades vitales, a la nivelación de las tensiones y al retorno al estado inorgánico, considerado como el estado de reposo absoluto. Las pulsiones se dirigen primariamente hacia el interior, tendiendo a la autodestrucción (pulsión de destrucción), y en un segundo momento se dirigirían hacia el exterior (pulsión agresiva).
La pulsión supone un proceso dinámico, consistente en un movimiento de una carga energética que hace tender al organismo hacia un fin. La pulsión tiene su fuente (estado de tensión interno), su fin (terminar esta tensión) y, un objeto (gracias al que puede alcanzar su fin).
La dualidad consiste en retomar ambas pulsiones y ponerlas en punto de partida para la exploracion psiquica de la persona que llega al consultorio. Retomandolo desde otra perspectiva dual es necesario indicar que estas pulsiones se encuentran en nuestra sociedad, en nuestra cultura y en nuestro nombramiento como "seres humanos", la posicion que tomemos para erradeicar la pulsion de muerte no bastara para impedir la destruccion de la misma humanidad ya que el hombre mismo no se da cuenta de la forma en que se agrede a si mismo...Enrique Velasquez.
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